CalladaExtraño andar del destino El tiempo se posó en mis manos Veo mi piel desnuda como se llena lentamente de arrugas El calendario ha dejado su huella blanca en la pared descascarillada de la cocina Los sueños duermen en los cajones donde un día los escondí Miles de hojas de diarios pasaron frente a mis ojos que ya no divisan en el espejo ni la comisura de mi desgastada sonrisa Callada llegó la vejez Callada cuando yo ya no la esperaba
Enero, 2017
(c) Josefa Molina




Replica a historias de carlos g. Cancelar la respuesta